La cerveza belga es una de las mejores compañeras de la mesa. Su variedad de estilos permite acompañar desde un ceviche hasta un postre de chocolate. Esta guía rápida te ayuda a elegir.
Blancas de trigo: frescura para mariscos
Ligeras, cítricas y con un toque de especias, como la Baptist Wit. Van muy bien con ceviche, camarones, pescados a la plancha y ensaladas.
Rubias fuertes: para carnes blancas y quesos
Doradas, con cuerpo y burbuja fina, como la Duvel, la Augustijn Blond o la Piraat. Acompañan pollo, cerdo, asados y quesos semiduros.
Frutales y lambic: el final dulce
La Lindemans Kriek, elaborada con cerezas, es ideal con postres de chocolate, cheesecake y frutos rojos. También funciona como aperitivo.
Rojas flamencas: sabores intensos
La Duchesse de Bourgogne, agridulce y afrutada, se lleva bien con carnes de caza, platos agridulces y quesos azules.
Oscuras y de abadía: para los platos contundentes
Las Dubbel y Quadrupel, como la Westmalle Dubbel, la St. Bernardus Abt 12 o la Gulden Draak, acompañan carnes guisadas, hornado, quesos curados y chocolate amargo.
Un consejo final
Busca equilibrio: platos ligeros con cervezas ligeras y platos intensos con cervezas con más cuerpo. ¿Organizas una cena o un evento? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a elegir. O descubre todas nuestras cervezas en la tienda.